domingo, 18 de mayo de 2008

Carpintería

Cobriza talla de mi piel de cedro,
te eriges como la rama nueva
y el brote primaveral de este roble seco,
encendida en el cincel de un artista muerto.

Regalándole a mi raíz tu cosecha de tempestades,
sembrarás vientos.

Blanco e inédito, este ébano
decorándote el pelo fresco,
dice firme y convencido, haberse tragado al tiempo,
trocando color por sabor y dolor por miedo.

Haya en tus pensamientos y hemlock en tus palabras,
paraísos en tu veneno y pinos en el alma.

Es el aserrín tu amor y la viruta un juego.

Cerezos color miel en la mirada,
de algarrobo llevas las pisadas.

Sensación unívoca, en vos no caben piedras,
solo puedes portar con orgullo un corazón clavado y de madera

3 comentarios:

Annabel M. Z. dijo...

Creo en las coincidencias, algunas necesarias, ésta aún incógnita. He entrado a mundopoesía, a leer, nunca lo hago, solo posteo mis cosas, he mirado solo tu poema, he incluido un breve comentario, he pinchado tu blog, y en la última entrada, escribes muy bien, hay un cerezo.
Mi blog:
http://annabel-elsabordelascerezas.blogspot.com
Encantada de que te acerques a él.
Un beso.

ric dijo...

Hola amigo mio! Mi bautismo de fuego en tu blog, jajaja! Al fin conozco tu rostro, a mi ya me tenes... Era justo que conociera el tuyo. Genial blog!
Un abrazo enorme
Richy

Miss Kuroneko dijo...

He llegado aquí quizá por mera coincidencia, pero me detengo a olvidar mis pasos anónimos y dejarte un saludo además de expresar mi admiración por tu poesía.

Quizá vuelva a pasar de nuevo...

=)

Namárië

Missa.