domingo, 30 de marzo de 2008

Nubia y Luca (El sueño muere)

Nubia despertó a la mañana en los brazos de siempre,
lloraba desconsolada en sus sueños,
las manos de Luca secaban el azúcar,
húmedas las manos de la sal de sus dueños, llevaba Nubia.

La vida parecía hueca sin suelo y de hielo,
el amor del cielo y del viento barrió su alma en celo,
nunca nada sería igual desde aquellos besos
Nubia vivía el destino tatuado en ecos.

Luca esa mañana eligió ya no despertar,
e irse a volar,
su cerebrozón parecía satisfecho,
fue el padre de la luz, el agua y el fuego,
con el alma de destino cierto
por las manos borradas, de su amada.

Llegó hasta Nubia su aliento
y en un soplo se fundieron.
Abordaron desde la orilla los veleros
el se fue desnudo de cuerpo, ella con piel y velo.

Naufragaron en el mar hasta un mundo nuevo.

Nos dejaron el amor y la magia de ese encuentro, con destino ciego.

Para que de esta forma yo, mi amor pueda contarle al mundo entero,
que lo nuestro es verdadero,
aunque no esté para decírtelo y mi cuerpo sea del viento,
aunque en su pecho recostada lo leas,
y tu corazón sienta que hoy, ha nacido de nuevo.

1 comentario:

Katbago dijo...

Enlazo tus bellos versos a mi blog. Un saludo.

Katia